
Sentimientos de dolor, sentimientos de impotencia, sentimientos de rabia. Eso es lo que desde de las 13:30 del viernes 7 de Marzo he sentido.
Era la 1º vez, que vivía tan de cerca, la muerte de un compañero.
4 años de militancia socialista, 4 años con otros 4 muertos aparte de Isaías, con también rabia, pero evidentemente, de una manera mucho mas lejana, por no tener que vivir todo de cerca.
Desde el primer momento supe que mi labor era dar el máximo de mi mismo, por hacer lo posible, para que ni la familia, ni los compañeros de Mondragón se sintieran solos.
Esa era mi labor, y a día de hoy, estoy orgulloso de lo que he hecho. Y sé, que aunque sea de poco, habrá valido la pena.
Hacia mucho tiempo que no lloraba, y lloré. Hacia mucho tiempo que no se me ponían los pelos de punta, y se me pusieron. El corazón se me encogía cuando entré al Hospital, y cuando entré al Ayuntamiento.
Mucho más al escuchar a Sandra, la hija de Isaías llorar y decir, mi padre… mi padre…
Al ver a Ainara tan descolocada y desolada. Y a una mujer y madre, impotente.
Aunque mi corazón y mis fuerzas se vinieron arriba, al ver, a Sandra, con ese coraje y esa valentía, una heroína donde las haya, sobreponerse ante la difícil situación, y estar a la altura.
Si ella estaba así, los demás, no teníamos que ser menos.
Sacamos esa asquerosa pancarta del ayuntamiento, organizamos todo lo que podíamos, crespón negro en la sede, fotos de Isaías en el balcón del Ayuntamiento que gobierna quien no condena ni siquiera el asesinato de un vecino. Un mensaje, “todos somos Isaías”… Un mensaje, que será, seguramente, el recuerdo de muchos.
Flores, coronas, misa… Momentos difíciles. Uff…
Todo lo que se podía hacer, terminó, en la manifestación del lunes.
La organización de la misma, incluso, buscando a Ibarretxe… Perdido entre la multitud y llevándolo a la parte delantera en el fin de la misma.
Ha habido dos cosas, que han hecho que se me encoja el corazón.
Las palabras de Sandra… y cuando levanto la foto de su padre, la besó, y se la puso en el corazón. Esa foto, fue hecha dos días antes, con el Paint y el Word en la sede de la Agrupación de Mondragón. Y fotocopiada en el Ayuntamiento…
Las palabras que le pude decir a Sandra… En el ayuntamiento, lo que me salio del alma… “Como Joven, toda la fuerza del mundo” y al abrirles pasó hasta el hotel después de la manifestación, “Tienes muchos cojones”…
Encima, incomprensiblemente, hasta le quedaban palabras para el humor.
Me sorprendió cuando Aritz el compañero de Mondragón le dijo, este es David, un compañero de Juventudes… Ella dijo, “bueno, yo soy Sandra, jeje”… Increíble…
Lo que estoy convencido, es que esto no acaba aquí. Mi APOYO, mi AYUDA PARA LO QUE SEA, mi CERCANIA, está y estará siempre ahí…
Sandra y Ainara son jóvenes… son de las nuestras, y junto a su madre y su hermano pequeño, jamás deben sentirse solas…jamás.
Video con las declaraciones de Sandra Carrasco.